Guerra comunicacional y migración inducida: Una conjura internacional contra Venezuela

Las causas del atípico movimiento migratorio venezolano y la campaña mediática internacional alrededor de este fenómeno fueron dilucidadas durante el foro “Guerra comunicacional y migración inducida”, que tuvo lugar este miércoles en Caracas en el marco del Congreso Internacional de Comunicación.

La estrategia que se ha utilizado al respecto consiste en difundir una narrativa según la cual en Venezuela existe “una crisis humanitaria y migratoria” y asignar al migrante venezolano un estatus de “refugiado”, explicó el internacionalista venezolano Luis Arreaza.

El analista sostiene que la migración venezolana deriva de la situación económica que se produjo a consecuencia de las ilegales medidas coercitivas unilaterales impuestas por el gobierno de los Estados Unidos al país suramericano, además de presiones particulares y fijación de estereotipos.

“Aquí nadie está forzado a desterrarse ni es perseguido políticamente, precisamente por eso no se le debe dar ningún estatus de refugiado que es la matriz que están intentando promover para decir que en Venezuela hay una dictadura y justificar una intervención”, enfatizó.

El acento propagandista de la supuesta “crisis humanitaria”, argumentó, no diferencia entre migrantes y refugiados, “cuestión fundamental para determinar la realidad sobre la migración venezolana”.

Xenofobia

El internacionalista citó, además, los casos de xenofobia y trato peyorativo de que han sido objeto los nacionales venezolanos en varios países de la región, especialmente en Perú y Ecuador, así como la politización de la migración venezolana en estas y otras naciones latinoamericanas en un intento de sus gobernantes de ocultar sus problemáticas internas.

En principio -consideró Agustín Otxotorena, un ciudadano vasco radicado en Venezuela- la migración venezolana tuvo un carácter político.

“La clase alta (…) políticamente no soportaba y no soporta el hecho de que haya un gobierno revolucionario y tener que compartir el país con gente humilde y eso le llevó a irse, después comenzó la campaña”, agregó.

El punto de inflexión, sugirió, se produjo en 2017 cuando este sector de la sociedad vio frustradas las intenciones de derrocar al gobierno del presidente Nicolás Maduro luego de una escalada de violencia sin precedentes promovida por sectores de la oposición.

“La clase alta siempre ha sido apátrida y en un momento dado a la burguesía siempre le ha gustado vivir fuera de este país, con lo cual no podemos decir que ha sido una emigración, ha sido una salida de gente que, incluso, ha vendido a Venezuela por irse”, acotó.

El foro, que se desarrolló en los espacios de ANTV, también contó con las ponencias de los comunicadores Ricardo González; Llafrancis Colina, y el constituyente Luis Araujo.