De Washington a Caracas: La experiencia del Colectivo para la Protección de la Embajada en Venezuela

Llegaron a Caracas el pasado 25 de julio en el marco de la XXV edición del Foro de Sao Paulo, que reunió en la capital venezolana hasta el 28 del mismo mes a centenares de líderes y representantes de más de 120 organizaciones políticas de todo el mundo.

El principal objetivo de su visita era el de constatar la situación real del país latinoamericano que, consideran, dista significativamente de la imagen que proyectan en el exterior las grandes corporaciones mediáticas.

“Queríamos conocer de primera mano, de la mano del pueblo, de los barrios, de las comunas, lo que realmente está sucediendo, porque cuando estás en los Estados Unidos vez otro tipo de cosas, vine a Caracas y pregunté dónde está la dictadura”, declaró Sergio Lazo, uno de los integrantes del Colectivo para la Protección de la Embajada venezolana en Washington.

El activista manifestó su admiración por la forma en la que el pueblo venezolano resiste la actual crisis en el país, que dimana de la ilegal imposición de medidas coercitivas unilaterales desde la Casa Blanca.

“No había visto tanto coraje en un pueblo como lo tiene el pueblo venezolano haciendo frente a todas estas agresiones”, enfatizó.

Las medidas coercitivas unilaterales impuestas por Washington a Caracas han restringido el ingreso nacional y la capacidad de importación del Estado venezolano para satisfacer las necesidades básicas de la población.

El miembro del Colectivo denuncia que las denominadas “sanciones” constituyen una forma de presión en un intento de forzar un cambio de gobierno en Venezuela.

“Las sanciones han sido una guerra económica y eso es un crimen, lo que ellos hacen con las sanciones es un crimen de lesa humanidad”, agregó aludiendo los efectos nocivos y consecuencias de estas medidas sobre el pueblo venezolano.

Paralelamente, estableció una analogía entre la situación que se suscitó en la antigua sede diplomática venezolana en Washington tras la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos, y las acciones de la Casa Blanca hacia Caracas.

“La experiencia fue simplemente una escala menor de lo que hacen a Venezuela. El modo de que los sujetos de la oposición se encargaron de hostigar a los miembros del Colectivo [que resguardaban la embajada] es lo que hacen a Venezuela”, argumentó Lazo.

El activista recalcó, además, la necesidad de detener los ataques del imperialismo hacia los pueblos de América Latina y el Caribe, especialmente hacia el venezolano.

Las sanciones deben terminar inmediatamente

Aminta Zea, otra de las integrantes del Colectivo, ratificó el apoyo de la coalición al legítimo presidente Nicolás Maduro, reelecto en los comicios presidenciales celebrados el 20 de mayo de 2018 con más de 6 millones de votos, el 67.48% del total de los sufragios.

Desde esta perspectiva, rechazó enérgicamente la imposición de medidas coercitiva unilaterales que menoscaban los derechos fundamentales del pueblo venezolano.

“No solamente es un acto irresponsable, es un acto de genocidio contra Venezuela. Las sanciones, como estadounidense, tenemos que hacer lo posible y aplicar presión política contra el gobierno de Trump para que cesen las sanciones, las sanciones deben terminar inmediatamente”, acentuó.

La activista denunció, igualmente, que el patrón usado por los Estados Unidos hacia Venezuela se aplica también en otras naciones como Cuba, Nicaragua o Irán, que no obedecen las “órdenes imperiales”.

“El pueblo venezolano es un pueblo de coraje, un pueblo honesto, sincero, me han inspirado de una manera profunda”, acotó.

Aminta Zea también rechazó el carácter racista de la administración de Donald Trump, así como el hecho de que el gobierno norteamericano anteponga los intereses de las élites económicas a los del pueblo estadounidense.

“No sorprenden los actos de violencia económica y política, que no son contra el presidente Maduro, son contra el pueblo Venezuela, es la gente más vulnerable la que sufre las consecuencias”, reflexionó.

En tanto Patrick Milan, de la organización Veteranos por la Paz, advirtió que las acciones del gobierno estadunidense contra Venezuela buscan suscitar una respuesta de Caracas que sirva de excusa para invadir el país petrolero.

Al respecto, aludió el ingreso de una aeronave de inteligencia norteamericana en la Región de Información de Vuelo controlada por Venezuela, sin cumplir con los protocolos establecidos en tratados internacionales.

“El pueblo vietnamita nos enseñó que un país pequeño puede ganar en batalla a un país más grande. Estoy impresionado con los venezolanos, nos han demostrado que se puede convertir una crisis en una oportunidad”, complementó.

El Colectivo para la Protección de la Embajada (Embassy Protection Collective) es una coalición conformada por ciudadanos estadounidenses de diversas organizaciones y movimientos sociales que, durante varias semanas, resguardó la antigua sede diplomática venezolana en Washington para evitar su ilegal ocupación por sectores adversos al Gobierno de Venezuela apoyados por la administración norteamericana.

A mediados del mes de mayo, fuerzas policiales estadounidenses irrumpieron ilegalmente en la sede diplomática venezolana, que sirvió como Embajada hasta el momento de la ruptura de relaciones entre los dos países.

El edificio fue defendido durante varias semanas por el Colectivo para la Protección de la Embajada, cuyos últimos cuatro miembros en su interior fueron arbitrariamente detenidos y en la actualidad enfrentan cargos y pudieran enfrentar también una multa de hasta 100 mil dólares por este acto de solidaridad.